Este 2025 está llegando a su fin. Un año marcado por hitos que, de una forma u otra, recordaremos para siempre.
El año que nos dejó aquel gran apagón nacional que todavía muchos seguimos contando como anécdota… El año en el que mirábamos la televisión esperando la fumata blanca para saber si, por fin, teníamos nuevo Papa. Un año marcado tristemente por grandes incendios forestales que nos recordaron, una vez más, lo frágil que es nuestro entorno.
Fue también el año en el que España decidió retirarse de Eurovisión, y en el que estuvimos pendientes de todo lo que ocurría dentro y fuera de nuestras fronteras, entre titulares que llenaron portadas y momentos que, casi sin darnos cuenta, terminaron formando parte de nuestro día a día.
Un 2025 en el que seguimos viendo despegar cohetes rumbo al espacio, en el que la inteligencia artificial dio nuevos pasos, en el que se batieron nuevos récords deportivos y en el que la ciencia nos regaló avances que, quién sabe, quizá cambien nuestro futuro.
El año de la Serpiente según el horóscopo chino, y el año en el que los bebés nacidos en este 2025, ya pertenecen a la llamada generación beta, dejando atrás a la generación alfa. Un año de etiquetas, de curiosidades, de datos… pero también de momentos que nos hicieron mirar la vida de otra manera.
¿Y qué nos deparará 2026? No lo sabemos. Lo que sí sabemos es que llegará con nuevos hitos, nuevas sorpresas y nuevos momentos que, algún día, también miraremos con nostalgia.
Yo, por mi parte, solo quiero desearos lo mejor para este nuevo año: salud, trabajo, amor, momentos bonitos, personas que os acompañen y acontecimientos que llenen la vida de alegría… y de esas anécdotas que siempre merecerán la pena ser contadas.
Y aunque me adelante unos días… que tengáis una buena entrada y salida de año y, por supuesto, Feliz Año Nuevo, queridos oyentes.
En 2026… nos volveremos a escuchar.
Arancha Jiménez



