En los últimos meses he tenido la oportunidad de visitar Turquía a Israel. Confieso que me ha sorprendido el auge del islam y el declive del cristianismo en todas sus confesiones de fe. Es una evidencia: nuestros hermanos musulmanes no tienen complejos a la hora de confesar y practicar su fe.
Aunque el cristianismo sigue siendo la religión más practicada en el mundo, la que más crece es el islam y pronto podría superar al cristianismo. Los países de mayoría musulmana tienen un gran crecimiento demográfico con una población significativamente más joven y tasas de natalidad más altas. Son familias numerosas, con vínculos muy fuertes. Llama la atención ver a muchos matrimonios jóvenes rodeados de niños. Al mismo tiempo, su expansión mediante la inmigración hace que en Europa cada vez estén más presentes en nuestras sociedades. Por otra parte, atrae su simplicidad y estructura de su fe, que se traduce en una fuerte identidad y sentido de pertenencia.
La identidad islámica se vive y se celebra con orgullo en comunidades abiertas, cimentadas sobre cinco pilares. No hay más Dios que Alá, la oración, la caridad, el ayuno en el mes del ramadán y la peregrinación a la Meca.
Aunque en muchos aspectos están en el medievo y el Corán contenga elementos doctrinales, inasumibles en una sociedad libre, igualitaria y pacífica, el hecho es que el islam crece y el cristianismo decrece.
Nuestro gran problema es la secularización que tiene sus raíces en el empobrecimiento espiritual y en la pérdida de sentido. La indiferencia religiosa y el olvido de Dios influyen en el comportamiento moral y social .
Lo más preocupante es que muchos de los que se declaran hoy creyentes cristianos, viven y organizan su existencia como si Dios no existiera. El resultado es que donde se cierre una iglesia se levanta una mezquita y donde el cristiano abandona su espacio religioso es ocupado por un musulmán.
No culpo a los musulmanes de practicar su fe, faltaría más. Lo que me preocupa es que los cristianos estemos en retirada.
Buenos días, Laurence Sevillano.



