Ayer celebramos el día de la Palabra de Dios, el mensaje que transmite la revelación del señor, un legado en el que apoyarse para avanzar como cristianos. La palabra que Dios quiso transmitir al mundo es para los cristianos un vínculo directo con él, una forma de aprender y de seguir caminando en la fe.
A día de hoy, la situación en el mundo parece ser crítica, y aunque en algunos lugares pueda parecer que todo va bien, nos estamos dando cuenta de que en cualquier momento todo puede derrumbarse. Dios, con su Palabra, busca iluminar, consolar y apoyar, sobre todo en los momentos más difíciles.
Además, nos enseña la importancia de amar y la virtud de ayudar y cuidar. Todo esto es algo que no solo los cristianos deberían tener en cuenta, pues se trata de valores que todo el mundo debería aplicar en su día a día. En la actualidad, muchos jóvenes caminan junto a Jesús, escuchan la Palabra del Padre y quieren crecer como cristianos. Y aunque haya ciertos grupos sociales en los que empieza a dar miedo que los jóvenes quieran ser cristianos, la realidad es que lo que verdaderamente da miedo es el mundo. Un mundo descontrolado en el que abunda el individualismo, un mundo en el que muchos jóvenes no se sienten seguros y buscan resguardarse en palabras de fraternidad y amor.
Y sí, es una realidad que desgraciadamente en la actualidad aparecen algunos casos de miembros de la Iglesia que hacen cosas horribles dentro de ella. También es cierto que el cristianismo es muy tradicional. Pero la Palabra de Dios, nadie obliga a seguir doctrinas desde la imposición. Los jóvenes somos el futuro, somos evolución y los únicos que podemos hacer que las cosas cambien. Y sea desde el cristianismo o no, la realidad es que la unidad, el apoyo mutuo, la honestidad, la tolerancia y la empatía son las únicas armas capaces de cambiarlo todo. Y la Palabra de Dios, entre otras muchas cosas, también transmite eso.
Hay que apoyarse en todas aquellas enseñanzas, y virtudes que ayudan a construir un mundo mejor y dejar de normalizar y escuchar discursos de odio que nos enfrentan a todos. Da igual cuál sea tu ideología o tu forma de pensar. Si lo que queremos es avanzar, debemos ayudar a construir un mundo mejor. Y para ello, da igual todo lo demás, tan solo hace falta abrir el corazón , los oídos y colaborar.
Elena Rodríguez.



