«No son un simple adorno del año. Son un lazo social, un bien cultural vivo y una seña de identidad que pide apoyo y continuidad»

El peñarandino Higinio Orgaz habla de las tradiciones populares de febrero que unen fe, comunidad e identidad cultural viva en los pueblos
5 de febrero de 2026 - 1:25 pm

Buenos días. Me gusta Febrero. El mes de febrero es alegre desde el primer día. Empezando por sus refranes. “Candelaria a dos, San Blas a tres, adivina qué mes es”. “El primero Brigidero, el segundo candelero, el tercero San Blas”, que algunos lugares se decía “…el tercero gargantero”, por ser San Blas el abogado de los males de garganta.

Bueno, pues Los primeros días de febrero marcan un pequeño ciclo festivo lleno de luz, de fe y vida local. En Peñaranda de Bracamonte y en muchos pueblos, Las Candelas, San Blas, Santa Águeda y Santa Brígida, siguen dando forma a un calendario que une templo, plaza y familia. Son actos que nacen de la devoción, del mundo aglutinado en torno al campo y de viejas ideas ligadas al clima, la salud y la esperanza ante la llegada de la nueva estación.

La sabiduría popular ha recordado el santoral de estos días en coplas y refranes: Las Candelas ha puesto en primer plano la luz como signo de amparo. Velas benditas, paseos con llama viva y cantos viejos se mezclan con dulces y charla vecinal. Al día siguiente, San Blas suma la bendición de cintas al cuello, un gesto que busca alivio ante el mal de invierno y que aún convoca a niños y mayores.

Santa Águeda da voz y mando simbólico a las mujeres, que toman la calle, guían el acto y animan la música y el baile con ropa de uso antiguo. Algo antes, Santa Brígida enlaza con la idea del fuego del hogar y del cambio de ciclo, una fecha ligada a la vida del campo y a la fe popular, hoy menos visible, mas aún viva en la memoria local.

En Peñaranda de Bracamonte y su comarca, cofradías y grupos vecinales cuidan este legado con misas, procesiones, actos civiles, mesas comunes y música local. Desde un punto de vista etnográfico, este ciclo vale mucho: guarda símbolos, gestos, modos de cantar, recetas y formas de unión que pasan de una edad a otra.

Con todo ello, estas citas no son un simple adorno del año. Son un lazo social, un bien cultural vivo y una seña de identidad que pide apoyo y continuidad. Febrero se oye así como un mes con voz antigua y pulso actual, digno de seguir en pie ante el paso del tiempo.

Bueno, ala. Hasta otro día. Higinio Orgaz.

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